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| En general, se trata de zonas con inviernos muy marcados, veranos calurosos, mucha luz solar, y escasas precipitaciones, que suelen obligar a regar artificialmente, creando verdaderos oasis perfectamente delimitados y separados. La mayor parte de los viñedos se asienta en los valles, con pendientes que oscilan entre el 2 % en las regiones pedemontanas, hasta el 0,2% cerca de las llanuras. A diferencia de lo que ocurre en Europa, Nueva Zelanda o Sudáfrica, no existen prácticamente viñedos en las laderas de las montañas.
Valles Calchaquíes: Con la localidad de Cafayate como centro vitivinícola, estos valles se ubican el la provincia de Salta (noroeste), con clima subdesértico subtropical, templado y secos. Allí las variedades Cabernet Sauvignon y Malbec adquirieron carácter propio, aunque sin dudas su mayor expresión se alcanza en la uva Torrontés que, aunque arraigó primero en la provincia de La Rioja encontró en Salta su máximo nivel.
Valles de Famatina: Antigua zona vitivinícola que se extiende sobre las provincia de La Rioja y parte de Catamarca. La vendimia de sus 7000 hectáreas cultivadas (aprox.) se procesa en las localidades de Nonogasta, Chilecito, Vichigasta, Famatina y Antinaco.
San Juan: Los valles del Zonda, Ullum y Tulum son los ejes fundamentales de la vitivinicultura sanjuanina. El Valle de Tulum es el más importante para la vitivinicultura sanjuanina. Aunque San Juan se caracterizó anteriormente por desarrollar una vitivinicultura en la que prevalecía cantidad sobre calidad (es la segunda provincia productora del país, con el 25 % de los viñedos totales), en los últimos tiempos el porcentaje de hectáreas abocado al cultivo de variedades de uvas finas crece y la industria se reconvierte, orientándose a los vinos de gamas más altas. En Tulum, particularmente, es importante la producción de vinos orgánicos (sistema de agricultura que tiende a preservar los recursos, sin utilizar contaminantes, y factible únicamente en zonas ecológicamente sanas) certificados internacionalmente, que se exportan con creciente éxito, particularmente a Alemania. Los altos contenidos de azúcar que logran los mostos de algunas regiones sanjuaninas, además, las colocan en el primer lugar en la producción local de vinos licorosos. Algunas de las variedades más cultivadas en esta región son: Bonarda, Nebbiolo, Lambrusco Maestri, Cabernet Sauvignon, Barbera, Torrontés, Malbec, Moscatel, Chardonnay, Pedro Giménez, Rieslina, y muy particularmente, la Syrah, cepaje con el que se elaboran varietales con los que orgullosamente se identifica la región.
Norte Mendocino: Ya en territorio de Mendoza, la provincia vitivinícola por excelencia, esta zona comprende las áreas irrigadas por el río del mismo nombre, de menor altura (600 a 700 msnm), de suelos de escasa pendiente y profundos. Con temperaturas promedio de 25º C en verano y 7º C en el mes más frío, produce vinos de gama media y parte de los mejores vinos del país.
Zona Alta del Río Mendoza: Se trata, sin dudas, de la región de la que proviene la mayor parte de los vinos de alta gama argentinos.
La composición mineral de los suelos (capa superficial de arena, limo y arcilla, pobre en materia orgánica y rica en materiales calcáreos) impide que las vides adquieran vigor, por lo que resultan excelentes para la producción de vinos de gran calidad. No es casual que en esta región de cuenten más de 30.00 hectáreas de viñedos y se hayan instaladas cerca de 400 bodegas.
Este Mendocino: Se trata de la región que más vino produce dentro de la provincia de Mendoza que, a su vez, es la que más vino produce en todo el país. Se trata de un oasis regado por el río Tunuyán, sembrado con unas 60.000 hectáreas de viñedos.
Sur Mendocino: Los departamentos (municipios) de San Rafael y Gral. Alvear conforman esta región a los pies de la Cordillera de Los Andes, pegada a la frontera con la patagónica provincia de Neuquén (35º Latitud Sur).
Valles de Río Negro: Se trata, sin dudas, de la más austral y una de las regiones vitivinícolas argentinas de mayor desarrollo en los últimos años. Se trata de una zona tradicionalmente productora de frutas (manzanas, peras, etc.), en campos regados por el Río Negro. Produce vinos recios, de alto contenido alcohólico y particularmente, la variedad Pinot Noir, junto con la Chardonnay, componentes clásicos de los mejores champagnes.
Ref: vivirenargentina.com
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